Aunque la Reforma Laboral que se aprobó el pasado 11 de abril causó fuertes críticas y posicionamientos en contra, los legisladores de todos los partidos coincidieron en que abrirá una nueva etapa en cuanto a la democracia sindical, ya que luego de que sea publicada en el Diario Oficial de la Federación, las y los trabajadores podrán hacer uso de ella para terminar, si es el caso, con los líderes vitalicios encumbrados gracias al poder político y a sus ligas con partidos.